jueves, 29 de enero de 2009

Sólo en el balcón...

Sólo en el balcón se escuchan las risas ahogadas
que llegan del cuarto contiguo.
La de ella acercándose por detrás,
acariciándole el cabello,
haciéndole sentir sus dedos buscando el cuello,
el vello encanecido del pecho; el sexo.
Una especie de deseo desabotonador.
Le dice algo que él no puede entender
envuelto en la penumbra
del primer gemido que penetra la mañana
y en la sangre
agolpada en un punto palpitante y morado;
casi negro.
Él abre los ojos a la promesa de un seno
que le apunta a los labios y se niega.
Ella intenta…
singular posición de estiramiento
mar de piel-piel,
manos-labios.
Perseguir, atrapar, sostener,
hundidos entre pliegues resbalosos
y ácidos.
Telas que se quejan. Paredes que se expanden.
Confusión de brazostorsos, de besosmanos,
como cuerpos recién inventados,
enmascarados ██ inmóviles ██ silenciados.
Fusión: dulceamarga percepción de amantes.

1 comentario:

Pablo dijo...

Sensual.